Y sobre todo, era la distancia
con su osadía lo que nos separaba
un par de mensajes perdidos...
revoloteantes en el limbo
a veces correspondidos
muchas otras devorados por el
[olvido]
Pero estabas allí: tras el espejo
sonriente como siempre
con el pudor al desnudo...
Con el labial de sangre, tus labios:
manantial de besos ardientes
devoras, no sólo mi boca
sino mi existencia entera...
Incrédula mirada del ojo mecánico
que envidiable te capta / te atrapa / te contiene en la más pura y perfecta
[desnudes
y estás allí, sin el maquillaje de tu
[cuerpo
sin la asfixiante vestidura del
[deseo,
solo tú en tu más perfecta naturaleza
con sensual armadura resguardando
[tu sexo
tras un tenue rasgo de pudor
la dulzura suave y firme de tus senos
se resguardan / se abrigan / se ocultan celosos de mi mirada...
¡Oh! Mujer... Que me aguardas en tus recuerdos y te muestras tras el espejo...
Un llamado de nuestros corazones
que palpitan, platican lo tanto que se tienen, que se necesitan... Pues la historia clandestina, no se olvida
ni aún termina...
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