jueves, 22 de septiembre de 2016

No bastan

Las palabras no bastan 
para atrapar tu infinita belleza, 
así como mi alma 
que se vuelve insuficiente, 
para admirarla... 

Y carmesí tus labios 
Fuego de la tarde que ilumina inmenso el firmamento... 

Pupilas de miel tu mirada 
de cristal precioso, 
las ventanas a tu alma... 

...y al posar mis labios sobre tu frente, todo el universo estalló en mil formas, 
ni tiempo ni espacio, solo tu aroma 
que me hizo suyo...
Tu cabello se me antoja, para extraviar mis dedos entre ellos... y mi alma entre tus labios...

Un beso

Un beso es quizá, el grito silencioso que contiene en sí al universo entero... 

La danza perpetua de los amorosos...
Húmedo aliento que paraliza el tiempo
ante un beso, nada falta, nada sobra...

Un beso es quizá, el punto exacto entre lo eterno y lo fugaz... 

miércoles, 14 de septiembre de 2016

Veinte minutos


Veinte minutos bastan
para devorar tus labios
susurrarte al oído un: ¡te quiero!
juguetear con tus mejillas
naufragar entre tus cabellos.

Veinte minutos bastan
para escapar entre senderos
y huir del mundo entero
minutos que evaporan
cual gotas de agua sobre desierto.

Veinte minutos bastan
para capturarte en mi mente
y con migo llevarte
más allá de la muerte.

Veinte minutos bastan
para embriagarme de tu aroma
seducir tu alma con mis palabras
sepultar tus penas
borrar tus problemas...
tan sólo veinte minutos me bastan
para hacerte el amor... al menos
con la mirada.

lunes, 16 de marzo de 2015

Confesión

Esta bien, me confieso:
Te espío a través de la luna, a través del cielo,
a través del viento que travieso, juguetea con tu cabello...
Te espío a través de la noche, a través de las estrellas, 
a través de las aves que vuelan 
por todo el firmamento..., 
a través de tu mirada en cada fotografía tuya, 
a través de tus palabras que me obsequias en cada resonar de tu voz..., 
cuando cierro los ojos y tu rostro se aparece entre mis sueños. 
Allí..., allí he de confesar que te espío. 

jueves, 1 de enero de 2015

Eternidad

Él:  -Esa mirada me trastoca lo más profundo de mi interior, me conecta contigo como si de vidas pasadas ya nos conociéramos.

Ella: -¡Tal vez sí!

Él: -Quizá en muchas vidas pasadas nos hemos encontrado, nos hemos mirado y en esa mirada nos hemos aguardado..., refugiado; como el lago mira la luna desde lo más profundo y la luna le mira desde lo más alto y a pesar de la distancia, del tiempo, el lago le aguarda entre sus aguas serenas, sin por ello ahogarla y la luna a cambio le empapa con su luz y le obsequia el universo...

Pero inclusive antes de que el lago fuera lago y la luna, luna; ya se miraban, ya se querían, ya se contaban historias..., ya se aguardaban, pues el lago antes que lago era nube y con su efímera y suave existencia, sobre su regazo recostaba a la luna...; pero aún inclusive más allá de la forma, más allá del tiempo, del nombre, de la luna como luna y el lago como lago, eran nada en la nada y aún así, ya se conocían y se miraban como uno solo. 

miércoles, 24 de diciembre de 2014

Tras tu mirada

Entre el frenesí del tiempo,
lo efímero de la distancia 
tu mirada de sublime pureza
trastocó mi alma, 
cual rayo que penetra al árbol hasta sus entrañas.

Y estabas allí, serena... con el sol de la tarde que envidiable,
besaba tu cabello
imagen perfecta / divina...

Presencia que inspira, la serenidad de tu semblante, 
la tranquilidad de tus labios carmesí 
y sobre todo: la mirada sublime que proyectan tus ojos... 
cual ventanas de hermosos cristales, que sin hablar, dicen tanto... 
mirada que me penetra hasta lo mas hondo,
trastocando mi alma e invitándola a conocer la tuya... 

Mirada sublime que invita a danzar, a cantar, a reír...,
mirada que transforma toda oscuridad en luz. 

Labios de seda que cantan amor...

Pero es tu mirada, la que me ha abierto a tu corazón.
Pues más que una mirada, más que tus labios de seda...,
es el cantar de tu alma...
el danzar de tu ternura...
la fortaleza de tu espíritu. 

domingo, 7 de diciembre de 2014

Compasión

No podría definir racionalmente una acción altruista. Pero podría decir que: 

Un buen día un hombre del cual se sabia era uno de los más terribles tiranos de la región, mientras cabalgaba a la orilla de un río de salvajes corrientes, calló repentinamente del caballo hacia estas aguas, mucha gente al percatarse, le miraban con recelo y con una expresión de alegría, sin embargo nadie acudió a su llamado de auxilio.
     Cuando de repente, un hombre atado de la cintura con una cuerda, saltó a las aguas tumultuosas y una vez aferrado a aquel hombre semiconsciente, se arrastró hacia la orilla del río. Rápidamente trató de reanimarlo y cuando recobró el conocimiento, le preguntó al campesino: 
--¿Por qué me salvaste? ¿Por qué no me dejaste morir? 
--Tú mataste a mi esposa --contestó el campesino-- y no sabes cuanto daño me hiciste. Yo no te salvé a ti, sino a un hombre que agonizaba y sufría tanto como yo padecí.
    Una vez dicho esto emprendió su camino hasta perderse en la distancia silenciosa de la tarde.

domingo, 21 de septiembre de 2014

...todo comenzó

¡Y todo comenzó con una chispa... Hasta que el llano, ardió en llamas, los océanos se evaporaron, tu cuerpo y el mío, en una sola piel se fundieron!